He trabajado en cientos de producciones en muchos estudios diferentes en estos 20 años con estilos de música muy diversos y compagino mis labores de producción artística y grabación con el estudio de armonía moderna y narrativa audiovisual.

Mi centro de operaciones es un pequeño pero potente chiringuito que está en una antigua, tranquila y encantadora casa :  Villa Angelina.  

Tener un estudio comercial me obligaría a trabajar en una fábrica de salchichas y a abandonar la total implicación en cada uno de mis proyectos con lo que perdería esa cierta magia que acompaña a mis producciones. Así que compagino muchos de mis proyectos entre Villa Angelina y estudios ¨ de verdad¨, a los cuales desplazo mi colección de micros y procesadores analógicos.

Esto me sigue permitiendo ofrecer unos resultados sonoros notables, con una inmejorable relación calidad/precio.